Es la parda encina
y el yermo de piedra.
Cuando el sol tramonta,
el río despierta.
¡Oh montes lejanos
de malva y violeta!
En el aire en sombra
sólo el río suena.
¡Luna amoratada
de una tarde vieja,
en un campo frío,
más luna que tierra!
Soria de montes azules
y de yermos de violeta,
¡cuántas veces he soñado
en esta florida vega
por donde se va,
entre naranjos de oro,
Guadalquivir a la mar!
viernes, 9 de diciembre de 2011
viernes, 2 de diciembre de 2011
viernes, 25 de noviembre de 2011
ANTONIO MACHADO
CANCIONES DE TIERRAS ALTAS
Por la sierra blanca.
La nieve menuda
y el viento de cara.
Por entre los pinos,
con la blanca nieve
se borra el camino.
Recio viento sopla
de Urbión a Moncayo.
¡Páramos de Soria!
Ya habrá cigüeñas al sol,
mirando la tarde roja,
entre Moncayo y Urbión.
Se abrió la puerta que tiene
gonces en mi corazón,
y otra vez la galería
de mi historia apareció.
Otra vez la plazoleta
de las acacias en flor,
y otra vez la fuente clara
cuenta un romance de amor.
Por la sierra blanca.
La nieve menuda
y el viento de cara.
Por entre los pinos,
con la blanca nieve
se borra el camino.
Recio viento sopla
de Urbión a Moncayo.
¡Páramos de Soria!
Ya habrá cigüeñas al sol,
mirando la tarde roja,
entre Moncayo y Urbión.
Se abrió la puerta que tiene
gonces en mi corazón,
y otra vez la galería
de mi historia apareció.
Otra vez la plazoleta
de las acacias en flor,
y otra vez la fuente clara
cuenta un romance de amor.
viernes, 18 de noviembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
ANTONIO MACHADO
LA LUNA, LA SOMBRA Y EL BUFÓN
Fuera, la luna platea
cúpulas, torres, tejados;
dentro, mi sombra pasea
por los muros encalados.
Con esta luna, parece
que hasta la sombra envejece.
Ahorremos la serenata
de una cenestesia ingrata,
y una vejez intranquila,
y una luna de hojalata.
Cierra tu balcón, Lucila.
Se pinta panza y joroba
en la pared de mi alcoba.
Canta el bufón:
¡Qué bien van,
en un rostro de cartón,
unas barbas de azafrán!
Lucila, cierra el balcón.
Fuera, la luna platea
cúpulas, torres, tejados;
dentro, mi sombra pasea
por los muros encalados.
Con esta luna, parece
que hasta la sombra envejece.
Ahorremos la serenata
de una cenestesia ingrata,
y una vejez intranquila,
y una luna de hojalata.
Cierra tu balcón, Lucila.
Se pinta panza y joroba
en la pared de mi alcoba.
Canta el bufón:
¡Qué bien van,
en un rostro de cartón,
unas barbas de azafrán!
Lucila, cierra el balcón.
viernes, 4 de noviembre de 2011
viernes, 28 de octubre de 2011
ANTONIO MACHADO
En el silencio sigue
la lira pitagórica vibrando,
el iris en la luz, la luz que llena
mi estereoscopio vano.
Han cegado mis ojos las cenizas
del fuego heraclitano.
El mundo es, un momento,
transparente, vacío, ciego, alado.
la lira pitagórica vibrando,
el iris en la luz, la luz que llena
mi estereoscopio vano.
Han cegado mis ojos las cenizas
del fuego heraclitano.
El mundo es, un momento,
transparente, vacío, ciego, alado.
viernes, 21 de octubre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
ANTONIO MACHADO
Entre montes de almagre y peñas grises,
el tren devora su raíl de acero.
La hilera de brillantes ventanillas
lleva un doble perfil de camafeo,
tras el cristal de plata, repetido.
¿Quién ha punzado el corazón del tiempo?
¿Quién puso, entre las rocas de ceniza,
para la miel del sueño,
esas retamas de oro
y esas azules flores de romero?
La sierra de violeta
y, en el poniente, el azafrán del cielo,
¿quién ha pintado? ¡El abejar, la ermita,
el tajo sobre el río, el sempiterno
rodar del agua entre las hondas peñas,
y el rubio verde de los campos nuevos,
y todo, hasta la tierra blanca y rosa
al pie de los almendros!
el tren devora su raíl de acero.
La hilera de brillantes ventanillas
lleva un doble perfil de camafeo,
tras el cristal de plata, repetido.
¿Quién ha punzado el corazón del tiempo?
¿Quién puso, entre las rocas de ceniza,
para la miel del sueño,
esas retamas de oro
y esas azules flores de romero?
La sierra de violeta
y, en el poniente, el azafrán del cielo,
¿quién ha pintado? ¡El abejar, la ermita,
el tajo sobre el río, el sempiterno
rodar del agua entre las hondas peñas,
y el rubio verde de los campos nuevos,
y todo, hasta la tierra blanca y rosa
al pie de los almendros!
viernes, 7 de octubre de 2011
jueves, 29 de septiembre de 2011
ANTONIO MACHADO
El iris y el balcón.
Las siete cuerdas
de la lira del sol vibran en sueños.
Un tímpano infantil da siete golpes
-agua y cristal-.
Acacias con jilgueros.
Cigüeñas en las torres.
En la plaza,
lavó la lluvia el mirto polvoriento.
En el amplio restángulo ¿quién puso
ese gurpo de vírgenes risueño,
y arriba ¡hosanna! entre la rota nube,
la palma de oro y el azul sereno?
Las siete cuerdas
de la lira del sol vibran en sueños.
Un tímpano infantil da siete golpes
-agua y cristal-.
Acacias con jilgueros.
Cigüeñas en las torres.
En la plaza,
lavó la lluvia el mirto polvoriento.
En el amplio restángulo ¿quién puso
ese gurpo de vírgenes risueño,
y arriba ¡hosanna! entre la rota nube,
la palma de oro y el azul sereno?
jueves, 22 de septiembre de 2011
jueves, 15 de septiembre de 2011
ANTONIO MACHADO
GALERÍAS
En el azul la banda
de unos pájaros negros
que chillan, aletean y se posan
en el álamo yerto.
En el desnudo álamo,
las graves chovas quietas y en silencio
cual negras, frías notas
escritas en la pauta de febrero.
El monte azul, el río, las erectas
varas cobrizas de los finos álamos,
y el blanco del almendro en la colina,
¡oh nieve en flor y mariposa en árbol!
Con el aroma del habar, el viento
corre en la alegre soledad del campo.
Una centella blanca
en la nube de plomo culebrea.
¡Los asombrados ojos
del niño, y juntas cejas
-está el salón oscuro- de la madre!
¡Oh cerrado balcón a la tormenta!
El viento aborrascado y el granizo
en el limpio cristal repiquetean.
En el azul la banda
de unos pájaros negros
que chillan, aletean y se posan
en el álamo yerto.
En el desnudo álamo,
las graves chovas quietas y en silencio
cual negras, frías notas
escritas en la pauta de febrero.
El monte azul, el río, las erectas
varas cobrizas de los finos álamos,
y el blanco del almendro en la colina,
¡oh nieve en flor y mariposa en árbol!
Con el aroma del habar, el viento
corre en la alegre soledad del campo.
Una centella blanca
en la nube de plomo culebrea.
¡Los asombrados ojos
del niño, y juntas cejas
-está el salón oscuro- de la madre!
¡Oh cerrado balcón a la tormenta!
El viento aborrascado y el granizo
en el limpio cristal repiquetean.
viernes, 9 de septiembre de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
MANUEL MACHADO
Una noche de verano,
en la playa de Sanlúcar,
oí una voz que cantaba:
Antes que salga la luna.
Antes que salga la luna,
a la vera de la mar,
dos palabritas a solas
contigo tengo que hablar.
¡Playa de Sanlúcar,
noche de verano,
copla solitaria
junto al mar amargo!
¡ A la orillita de agua,
por donde nadie nos vea,
antes que la luna salga!
en la playa de Sanlúcar,
oí una voz que cantaba:
Antes que salga la luna.
Antes que salga la luna,
a la vera de la mar,
dos palabritas a solas
contigo tengo que hablar.
¡Playa de Sanlúcar,
noche de verano,
copla solitaria
junto al mar amargo!
¡ A la orillita de agua,
por donde nadie nos vea,
antes que la luna salga!
jueves, 18 de agosto de 2011
jueves, 11 de agosto de 2011
ANTONIO MACHADO
Una noche de verano.
El tren hacia el puerto va,
devorando aire marino.
Aún no se ve el mar.
Cuando lleguemos al puerto,
niña, verás
un abanico de nácar
que brilla sobre el mar.
A una japonesa
le dijo Sokán:
con la blanca luna
te abanicarás,
con la blanca luna,
a orillas del mar.
El tren hacia el puerto va,
devorando aire marino.
Aún no se ve el mar.
Cuando lleguemos al puerto,
niña, verás
un abanico de nácar
que brilla sobre el mar.
A una japonesa
le dijo Sokán:
con la blanca luna
te abanicarás,
con la blanca luna,
a orillas del mar.
jueves, 4 de agosto de 2011
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