viernes, 31 de agosto de 2012
viernes, 24 de agosto de 2012
ANTONIO MACHADO
Conversación de gitanos:
- Para rodear,
toma la calle de en medio;
nunca llegarás.
El tono lo da la lengua,
ni más alto ni más bajo;
sólo acompáñate de ella.
¡Tartarín en Koenigsberg!
Con el puño en la mejilla,
todo lo llegó a saber.
Crisolad oro en copela,
y burilad lira y arco
no en joya, sino en moneda.
Del romance castellano
no busques la sal castiza;
mejor que romance viejo,
poeta, cantar de niñas.
Déjale lo que no puedes
quitarle: su melodía
de cantar que canta y cuenta
un ayer que es todavía.
Concepto mondo y lirondo
suele ser cáscara hueca;
puede ser caldera al rojo.
Si vivir es bueno,
es mejor soñar,
y mejor que todo,
madre, despertar.
No el sol, sino la campana,
cuando te despierta, es
lo mejor de la mañana.
- Para rodear,
toma la calle de en medio;
nunca llegarás.
El tono lo da la lengua,
ni más alto ni más bajo;
sólo acompáñate de ella.
¡Tartarín en Koenigsberg!
Con el puño en la mejilla,
todo lo llegó a saber.
Crisolad oro en copela,
y burilad lira y arco
no en joya, sino en moneda.
Del romance castellano
no busques la sal castiza;
mejor que romance viejo,
poeta, cantar de niñas.
Déjale lo que no puedes
quitarle: su melodía
de cantar que canta y cuenta
un ayer que es todavía.
Concepto mondo y lirondo
suele ser cáscara hueca;
puede ser caldera al rojo.
Si vivir es bueno,
es mejor soñar,
y mejor que todo,
madre, despertar.
No el sol, sino la campana,
cuando te despierta, es
lo mejor de la mañana.
viernes, 17 de agosto de 2012
viernes, 10 de agosto de 2012
ANTONIO MACHADO
Poned atención:
un corazón solitario
no es un corazón.
Abejas, cantores,
no a la miel, sino a las flores.
Todo necio
confunde valor y precio.
Lo ha visto pasar en sueños.
Buen cazador de sí mismo,
siempre en acecho.
Cazó a su hombre malo,
el de los días azules,
siempre cabizbajo.
Da doble luz a tu verso,
para leído de frente
y al sesgo.
Mas no te importe si rueda
y pasa de mano en mano:
del oro se hace moneda.
De un Arte de Bien Comer,
primera lección:
No has de coger la cuchara
con el tenedor.
Señor San Jerónimo,
suelte usted la piedra
con que se machaca.
Me pegó con ella.
un corazón solitario
no es un corazón.
Abejas, cantores,
no a la miel, sino a las flores.
Todo necio
confunde valor y precio.
Lo ha visto pasar en sueños.
Buen cazador de sí mismo,
siempre en acecho.
Cazó a su hombre malo,
el de los días azules,
siempre cabizbajo.
Da doble luz a tu verso,
para leído de frente
y al sesgo.
Mas no te importe si rueda
y pasa de mano en mano:
del oro se hace moneda.
De un Arte de Bien Comer,
primera lección:
No has de coger la cuchara
con el tenedor.
Señor San Jerónimo,
suelte usted la piedra
con que se machaca.
Me pegó con ella.
viernes, 3 de agosto de 2012
viernes, 27 de julio de 2012
ANTONIO MACHADO
Algunos desesperados
sólo se curan con soga;
otros con siete palabras:
la fe se ha puesto de moda.
Creí mi hogar apagado,
y revolví la ceniza.
Me quemé la mano.
¡Reventó de risa!
¡Un hombre tan serio!
Nadie lo diría.
Que se divida el trabajo:
los malos unten la flecha;
los buenos tiendan el arco.
Como don San Tob,
se tiñe las canas,
y con más razón.
Por dar al viento trabajo,
cosía con hilo doble
las hojas secas del árbol.
Sentía los cuatro vientos,
en la encrucijada
de su pensamiento.
¿Conoces los invisibles
hiladores de los sueños?
Son dos: la verde esperanza
y el torvo miedo.
Apuesta tienen de quién
hile más y más ligero,
ella, su copo dorado;
él, su copo negro.
Con el hilo que nos dan
tejemos, cuando tejemos.
Siembra la malva:
pero no la comas,
dijo Pitágoras.
Responde al hachazo
-ha dicho el Buda ¡y el Cristo!-
con tu aroma, como el sándalo.
Bueno es recordar
las palabras viejas
que han de volver a sonar.
sólo se curan con soga;
otros con siete palabras:
la fe se ha puesto de moda.
Creí mi hogar apagado,
y revolví la ceniza.
Me quemé la mano.
¡Reventó de risa!
¡Un hombre tan serio!
Nadie lo diría.
Que se divida el trabajo:
los malos unten la flecha;
los buenos tiendan el arco.
Como don San Tob,
se tiñe las canas,
y con más razón.
Por dar al viento trabajo,
cosía con hilo doble
las hojas secas del árbol.
Sentía los cuatro vientos,
en la encrucijada
de su pensamiento.
¿Conoces los invisibles
hiladores de los sueños?
Son dos: la verde esperanza
y el torvo miedo.
Apuesta tienen de quién
hile más y más ligero,
ella, su copo dorado;
él, su copo negro.
Con el hilo que nos dan
tejemos, cuando tejemos.
Siembra la malva:
pero no la comas,
dijo Pitágoras.
Responde al hachazo
-ha dicho el Buda ¡y el Cristo!-
con tu aroma, como el sándalo.
Bueno es recordar
las palabras viejas
que han de volver a sonar.
viernes, 20 de julio de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
ANTONIO MACHADO
Autores, la escena acaba
con un dogma de teatro:
En el principio era la máscara.
Será el peor de los malos
bribón que olvide
su vocación de diablo.
¿Dijiste media verdad?
Dirán que mientes dos veces
si dices la otra mitad.
Con el tú de mi canción
no te aludo, compañero;
ese tú soy yo.
Demos tiempo al tiempo:
para que el vaso rebose
hay que llenarlo primero.
Hora de mi corazón:
la hora de una esperanza
y una desesperación.
Tras el vivir y el soñar,
está lo que más importa:
despertar.
Le tiembla al cantar la voz.
Ya no le silban sus coplas,
que silba su corazón.
Ya hubo quien pensó:
Cogito ergo non sum.
¡Qué exageración!
Conversación de gitanos:
- ¿Cómo vamos, compadrito?
- Dando vueltas al atajo.
con un dogma de teatro:
En el principio era la máscara.
Será el peor de los malos
bribón que olvide
su vocación de diablo.
¿Dijiste media verdad?
Dirán que mientes dos veces
si dices la otra mitad.
Con el tú de mi canción
no te aludo, compañero;
ese tú soy yo.
Demos tiempo al tiempo:
para que el vaso rebose
hay que llenarlo primero.
Hora de mi corazón:
la hora de una esperanza
y una desesperación.
Tras el vivir y el soñar,
está lo que más importa:
despertar.
Le tiembla al cantar la voz.
Ya no le silban sus coplas,
que silba su corazón.
Ya hubo quien pensó:
Cogito ergo non sum.
¡Qué exageración!
Conversación de gitanos:
- ¿Cómo vamos, compadrito?
- Dando vueltas al atajo.
viernes, 22 de junio de 2012
viernes, 15 de junio de 2012
ANTONIO MACHADO
Mas el doctor no sabía
que hoy es siempre todavía.
busca en tu prójimo espejo:
pero no para afeitarte,
ni para teñirte el pelo.
Los ojos por que suspiras,
sábelo bien,
los ojos en que te miras
son ojos porque te ven.
-Ya se oyen palabras viejas,
-Pues aguzad las orejas.
Enseña el Cristo: a tu prójimo
amarás como a ti mismo,
mas nunca olvides que es otro.
Dijo otra verdad:
busca el tú que nunca es tuyo
ni puede serlo jamás.
No dedeñéis la palabra;
el mundo es ruidoso y mudo,
poetas, sólo Dios habla.
¿Todo para los demás?
Mancebo, llena tu jarro,
que ya te lo beberán.
Se miente más de la cuenta
por falta de fantasía;
también la verdad se inventa.
que hoy es siempre todavía.
busca en tu prójimo espejo:
pero no para afeitarte,
ni para teñirte el pelo.
Los ojos por que suspiras,
sábelo bien,
los ojos en que te miras
son ojos porque te ven.
-Ya se oyen palabras viejas,
-Pues aguzad las orejas.
Enseña el Cristo: a tu prójimo
amarás como a ti mismo,
mas nunca olvides que es otro.
Dijo otra verdad:
busca el tú que nunca es tuyo
ni puede serlo jamás.
No dedeñéis la palabra;
el mundo es ruidoso y mudo,
poetas, sólo Dios habla.
¿Todo para los demás?
Mancebo, llena tu jarro,
que ya te lo beberán.
Se miente más de la cuenta
por falta de fantasía;
también la verdad se inventa.
viernes, 8 de junio de 2012
viernes, 1 de junio de 2012
ANTONIO MACHADO
Cantores, dejad
palmas y jaleo
para los demás.
Despertad, cantores:
acaben los ecos,
empiecen las voces.
Mas no busquéis disonancias;
porque, al fin, nada disuena,
siempre al son que tocan bailan.
Luchador superfluo,
ayer lo más noble,
mañana lo más plebeyo.
Camorrista, boxeador,
zúrratelas con el viento.
Sin embargo.
¡Oh!, sin embargo,
queda fetiche que aguarda
ofrenda de puñetazos.
O rinnovarsi o perire.
No me suena bien
Navigare é necessario.
Mejor: ¡vivir para ver!
Ya maduró un nuevo cero,
que tendrá su devoción:
un ente de acción tan huero
como un ente de razón.
No es el yo fundamental
eso que busca el poeta,
sino el tú esencial.
Viejo como el mundo es
-dijo un doctor-, olvidado,
por sabido, y enterrado
cual la momia de Ramsés.
palmas y jaleo
para los demás.
Despertad, cantores:
acaben los ecos,
empiecen las voces.
Mas no busquéis disonancias;
porque, al fin, nada disuena,
siempre al son que tocan bailan.
Luchador superfluo,
ayer lo más noble,
mañana lo más plebeyo.
Camorrista, boxeador,
zúrratelas con el viento.
Sin embargo.
¡Oh!, sin embargo,
queda fetiche que aguarda
ofrenda de puñetazos.
O rinnovarsi o perire.
No me suena bien
Navigare é necessario.
Mejor: ¡vivir para ver!
Ya maduró un nuevo cero,
que tendrá su devoción:
un ente de acción tan huero
como un ente de razón.
No es el yo fundamental
eso que busca el poeta,
sino el tú esencial.
Viejo como el mundo es
-dijo un doctor-, olvidado,
por sabido, y enterrado
cual la momia de Ramsés.
viernes, 25 de mayo de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
ANTONIO MACHADO
A la vera del camino
hay una fuente de piedra,
y un cantarillo de barro
-gluglú- que nadie se lleva.
Adivina, adivinanza,
qué quieren decir la fuente,
el cantarillo y el agua.
Pero yo he visto beber
hasta en los charcos del suelo.
Caprichos tiene la sed.
Sólo quede un símbolo:
quod elixum est ne asato.
No aséis lo que está cocido.
Canta, canta, canta,
junto a su tomate,
el grillo en su jaula.
Despacito y buena letra:
el hacer las cosas bien
importa más que el hacerlas.
Sin embargo.
¡Ah!, sin embargo,
importa avivar los remos,
dijo el caracol al galgo.
¡Y a hay hombres activos!
soñaba la charca
con sus mosquitos.
¡Oh calavera vacía!
¡Y pensar que todo era
dentro de ti, calavera!,
otro Pandolfo decía.
hay una fuente de piedra,
y un cantarillo de barro
-gluglú- que nadie se lleva.
Adivina, adivinanza,
qué quieren decir la fuente,
el cantarillo y el agua.
Pero yo he visto beber
hasta en los charcos del suelo.
Caprichos tiene la sed.
Sólo quede un símbolo:
quod elixum est ne asato.
No aséis lo que está cocido.
Canta, canta, canta,
junto a su tomate,
el grillo en su jaula.
Despacito y buena letra:
el hacer las cosas bien
importa más que el hacerlas.
Sin embargo.
¡Ah!, sin embargo,
importa avivar los remos,
dijo el caracol al galgo.
¡Y a hay hombres activos!
soñaba la charca
con sus mosquitos.
¡Oh calavera vacía!
¡Y pensar que todo era
dentro de ti, calavera!,
otro Pandolfo decía.
viernes, 11 de mayo de 2012
viernes, 4 de mayo de 2012
ANTONIO MACHADO
En el viejo caserío
-¡oh anchas torres con cigüeñas!-
enmudece el son gregario,
y en el campo solitario
suena el agua entre las peñas.
Como otra vez, mi atención
está del agua cautiva:
pero del agua en la viva
roca de mi corazón.
¿Sabes, cuando el agua suena,
si es agua de cumbre o valle,
de plaza, jardín o huerta?
Encuentro lo que no busco:
las hojas del toronjil
huelen a limón maduro.
Nunca traces tu frontera,
ni cuides de tu perfil;
todo eso es cosa de fuera.
Busca a tu complementario,
que marcha siempre contigo,
y suele ser tu contrario.
Si vino la primavera,
volad a las flores;
no chupéis cera.
En mi soledad
he visto cosas muy claras,
que no son verdad.
Buena es el agua y la sed;
buena es la sombra y el sol;
la miel de flor de romero,
la miel de campo sin flor.
-¡oh anchas torres con cigüeñas!-
enmudece el son gregario,
y en el campo solitario
suena el agua entre las peñas.
Como otra vez, mi atención
está del agua cautiva:
pero del agua en la viva
roca de mi corazón.
¿Sabes, cuando el agua suena,
si es agua de cumbre o valle,
de plaza, jardín o huerta?
Encuentro lo que no busco:
las hojas del toronjil
huelen a limón maduro.
Nunca traces tu frontera,
ni cuides de tu perfil;
todo eso es cosa de fuera.
Busca a tu complementario,
que marcha siempre contigo,
y suele ser tu contrario.
Si vino la primavera,
volad a las flores;
no chupéis cera.
En mi soledad
he visto cosas muy claras,
que no son verdad.
Buena es el agua y la sed;
buena es la sombra y el sol;
la miel de flor de romero,
la miel de campo sin flor.
viernes, 27 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
ANTONIO MACHADO
El ojo que ves no es
ojo porque tú lo veas;
es ojo porque te ve.
Para dialogar,
preguntad primero;
después, escuchad.
Todo narcisismo
es un vicio feo,
y ya viejo vicio.
Mas busca en tu espejo al otro,
al otro que va contigo.
Entre el vivir y el soñar
hay una tercera cosa.
adivínala.
Ese tu Narciso
ya no te ve en el espejo
porque es el espejo mismo.
¿Siglo nuevo? ¿Todavía
llamea la misma fragua?
¿Corre todavía el agua
por el cauce que tenía?
Hoy es siempre todavía.
Sol en Aries. Mi ventana
está abierta al aire frío.
¡Oh rumor de agua lejana!
La tarde despierta al río.
ojo porque tú lo veas;
es ojo porque te ve.
Para dialogar,
preguntad primero;
después, escuchad.
Todo narcisismo
es un vicio feo,
y ya viejo vicio.
Mas busca en tu espejo al otro,
al otro que va contigo.
Entre el vivir y el soñar
hay una tercera cosa.
adivínala.
Ese tu Narciso
ya no te ve en el espejo
porque es el espejo mismo.
¿Siglo nuevo? ¿Todavía
llamea la misma fragua?
¿Corre todavía el agua
por el cauce que tenía?
Hoy es siempre todavía.
Sol en Aries. Mi ventana
está abierta al aire frío.
¡Oh rumor de agua lejana!
La tarde despierta al río.
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