jueves, 6 de agosto de 2009
lunes, 3 de agosto de 2009
MANUEL MACHADO
MORIR, DORMIR
- Hijo, para descansar
es necesario dormir,
no pensar,
no sentir,
no soñar.
- Madre, para descansar,
morir.
OCASO
Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde. El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.
Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.
Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,
para mi amarga vida fatigada,
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar, y no pensar en nada!
- Hijo, para descansar
es necesario dormir,
no pensar,
no sentir,
no soñar.
- Madre, para descansar,
morir.
OCASO
Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde. El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.
Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.
Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,
para mi amarga vida fatigada,
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar, y no pensar en nada!
jueves, 30 de julio de 2009
lunes, 27 de julio de 2009
BALTASAR DE ALCAZAR
A una mujer escuálida
Yace en esta losa dura
una mujer tan delgada
que en la vaina de una espada
se trajo a la sepultura.
Aquí el huésped notifique
dura punta o polvo leve,
que al pasar no se la lleve,
o al pisarla, no se pique
viernes, 24 de julio de 2009
miércoles, 22 de julio de 2009
MANUEL MACHADO
ARS MORIENDI
Morir es. Una flor hay en el sueño
que al despertar ya no está en nuestras manos
de aromas y colores umposibles.
Y un día sin aurora la cortamos.
Dichoso es el que olvida
el porqué del viaje,
y en la estrella, en la flor, en el celaje,
deja su alma prendida.
Y yo había dicho: ¡Vive!
Es decir: ama y besa,
escucha, mira, toca,
embriágate y sueña.
Y ahora suspiro: ¡Muere!
Es decir: calla, ciega,
abstente, para, olvida,
resígnate y espera.
Lleno estoy de sospechas de verdades
que no me sirven ya para la vida,
pero que me preparan dulcemente
a bien morir.
El cuerpo joven, pero el alma helada,
sé que voy a morir, porque no amo
ya nada.
Morir es. Una flor hay en el sueño
que al despertar ya no está en nuestras manos
de aromas y colores umposibles.
Y un día sin aurora la cortamos.
Dichoso es el que olvida
el porqué del viaje,
y en la estrella, en la flor, en el celaje,
deja su alma prendida.
Y yo había dicho: ¡Vive!
Es decir: ama y besa,
escucha, mira, toca,
embriágate y sueña.
Y ahora suspiro: ¡Muere!
Es decir: calla, ciega,
abstente, para, olvida,
resígnate y espera.
Lleno estoy de sospechas de verdades
que no me sirven ya para la vida,
pero que me preparan dulcemente
a bien morir.
El cuerpo joven, pero el alma helada,
sé que voy a morir, porque no amo
ya nada.
martes, 21 de julio de 2009
jueves, 16 de julio de 2009
FRANCISCO DE QUEVEDO
Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino!,
menos bien las estudias que las vendes;
lo que te compran solamente entiendes;
más que Jasón te agrada el Vellocino.
El humano derecho y el divino,
cuando los interpretas, los ofendes,
y al compás que la encoges o la extiendes,
tu mano para el fallo se previno.
No sabes escuchar ruegos baratos,
y sólo quien te da te quita dudas;
no te gobiernan textos, sino tratos.
Pues que de intento y de interés no mudas,
o lávate las manos con Pilatos,
o, con la bolsa, ahórcate con Judas.
menos bien las estudias que las vendes;
lo que te compran solamente entiendes;
más que Jasón te agrada el Vellocino.
El humano derecho y el divino,
cuando los interpretas, los ofendes,
y al compás que la encoges o la extiendes,
tu mano para el fallo se previno.
No sabes escuchar ruegos baratos,
y sólo quien te da te quita dudas;
no te gobiernan textos, sino tratos.
Pues que de intento y de interés no mudas,
o lávate las manos con Pilatos,
o, con la bolsa, ahórcate con Judas.
martes, 14 de julio de 2009
lunes, 13 de julio de 2009
MANUEL MACHADO
DOLIENTES MADRIGALES
Por una de esas raras reflexiones
de la luz, que los físicos
explicarán llenando
de fórmulas un libro.
Mirándome las manos,
como hacen los enfermos de continuo,
veo en la faceta de un diamante, en una
faceta del diamante de mi anillo,
reflejarse tu cara, mientras piensas
que divago o medito,
o sueño. He descubierto
por azar este medio tan sencillo
de verte y ver tu corazón, que es otro
diamante puro y limpio.
Cuando me muera, déjame
en el dedo este anillo.
Estoy muy mal. Sonrío
porque el desprecio del dolor me asiste,
porque aún miro lo bello en torno mío,
y por lo triste que es el estar triste.
Pero ya la fontana
del sentimiento mana
tan lenta y silenciosa, que su canto,
sonoro otrora como risa, es llanto.
Por una de esas raras reflexiones
de la luz, que los físicos
explicarán llenando
de fórmulas un libro.
Mirándome las manos,
como hacen los enfermos de continuo,
veo en la faceta de un diamante, en una
faceta del diamante de mi anillo,
reflejarse tu cara, mientras piensas
que divago o medito,
o sueño. He descubierto
por azar este medio tan sencillo
de verte y ver tu corazón, que es otro
diamante puro y limpio.
Cuando me muera, déjame
en el dedo este anillo.
Estoy muy mal. Sonrío
porque el desprecio del dolor me asiste,
porque aún miro lo bello en torno mío,
y por lo triste que es el estar triste.
Pero ya la fontana
del sentimiento mana
tan lenta y silenciosa, que su canto,
sonoro otrora como risa, es llanto.
viernes, 26 de junio de 2009
martes, 23 de junio de 2009
FRANCISCO DE QUEVEDO
Si hija de mi amor
Si hija de mi amor mi muerte fuese,
¡qué parto tan dichoso que sería
el de mi amor contra la vida mía!
¡Qué gloria, que el morir de amar naciese!
Llevara yo en el alma adonde fuese
el fuego en que me abraso, y guardaría
su llama fiel con la ceniza fría
en el mismo sepulcro en que durmiese.
De esotra parte de la muerte dura,
vivirán en mi sobra mis cuidados,
y más allá del Lethe mi memoria.
Triunfará del olvido tu hermosura
mi pura fe y ardiente, de los hados;
y el no ser, por amar, será mi gloria.
viernes, 19 de junio de 2009
martes, 16 de junio de 2009
BALTASAR DE ALCAZAR
Tres cosas
Tres cosas me tienen preso
de amores el corazón,
la bella Inés, el jamón
y berenjenas con queso.
Esta Inés (amantes) es
quien tuvo en mí tal poder,
que me hizo aborrecer
todo lo que no era Inés.
Trájome un año sin seso,
hasta que en una ocasión
me dio a merendar jamón
y berenjenas con queso.
Fue de Inés la primer palma,
pero ya júzgase mal
entre todos ellos cuál
tiene más parte en mi alma.
En gusto, medida y peso
no le hallo distinción,
ya quiero Inés, ya jamón,
ya berenjenas con queso.
Alega Inés su beldad,
el jamón que es de Aracena,
el queso y berenjena
la española antigüedad.
Y está tan en fil el peso
que juzgado sin pasión
todo es uno, Inés, jamón,
y berenjenas con queso.
A lo menos este trato
de estos mis nuevos amores,
hará que Inés sus favores,
me los venda más barato.
Pues tendrá por contrapeso
si no hiciere razón,
una lonja de jamón
y berenjenas con queso.
viernes, 12 de junio de 2009
lunes, 8 de junio de 2009
MANUEL MACHADO
LA PRIMAVERA
¡Oh, el sotto voce balbuciente, oscuro,
de la primer lujuria! ¡O, la delicia
del beso adolescente, casi puro!
¡Oh, el no saber de la primer caricia!
¡Despertares de amor entre cantares
y humedad del jardín, llanto sin pena,
divina enfermedad que el alma llena,
primera mancha de los azahares!
Ángel, niño, mujer. Los sensuales
ojos adormilados y anegados
en inauditas savias incipientes.
¡Y los rostros de almendra, virginales,
como flores al sol, aurirrosados,
en los campos de mayo sonrientes!
¡Oh, el sotto voce balbuciente, oscuro,
de la primer lujuria! ¡O, la delicia
del beso adolescente, casi puro!
¡Oh, el no saber de la primer caricia!
¡Despertares de amor entre cantares
y humedad del jardín, llanto sin pena,
divina enfermedad que el alma llena,
primera mancha de los azahares!
Ángel, niño, mujer. Los sensuales
ojos adormilados y anegados
en inauditas savias incipientes.
¡Y los rostros de almendra, virginales,
como flores al sol, aurirrosados,
en los campos de mayo sonrientes!
viernes, 5 de junio de 2009
miércoles, 3 de junio de 2009
RAFAEL ALBERTI
La Horra
Aquí una casa, querida,
sólo con cuatro balcones,
sólo con cuatro cortinas,
sólo con dos corazones
y un espejito, mi vida.
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